Manual de Encerado Oclusal – Shillingburg

Manual de Encerado Oclusal – Shillingburg

Este manual se ocupa de la función oclusal y de la configuración de las superficies oclusales de las coronas y los puentes. Aunque las coronas y los puentes sean modelados con exactitud, anatómicamente, siempre serán el resultado de un trabajo manual y no un duplicado idéntico del diente natural.

En los cursos sobre morfología dental, los estudiantes de odontología aprenden a conocer las formas de las estructuras dentales, estudian las características significactivas de las distintas clases de dientes, y también participan en la mayoría de los programas de estudio, en algunos ejercicios de encerado.

Introducción

La anatomía dental es un concepto de aplicación universal, en todas las fases propias de las etapas diagnósticas, pronósticas y plan de tratamiento de las diferentes disciplinas de la Odontología. La relación anatómica y la funcional son correspondientes en toda acción ubicada en el contexto de laboratorio o de la aplicación clínica. Conocer, entender, comprender y aplicar lo abstracto hacia lo real conduce al operador clínico en las áreas como: el diagnóstico oral, la prostodoncia fija (coronas, puentes, implantes) o la removible (totales removibles, o parciales), o de la restaurativa, o en la endodoncia, la ortodoncia, la cirugía oral, la periodoncia. Es decir, una continua aplicación de la anatomía dental en las diferentes disciplinas clínicas de la Odontología.

En el campo de la prostodoncia o de la restaurativa, la planificación del caso es de suma importancia para llevar a cabo un procedimiento de laboratorio que externamente tiene la apariencia de innecesario; pero que cuando se aplica en la clínica, la perspectiva observada corre en otro sentido, de necesario e implícito. El montaje de los modelos diagnósticos, en un articulador semiajustable, el registro clínico del arco facial (independiente de los objetivos funcionales o estéticos), el registro clínico de la relación intermaxilar (desde la vista gnatológica o de la oclusión céntrica), la técnica de montaje establecida, el ajuste del articulador (la angulación de la cavidad glenoidea, el ajuste del movimiento de Bennett), conocer y distinguir la capacidad de ajuste que presenta el articulador son los fundamentos básicos que todo operador debe dominar en sus conocimientos teóricos, para su correspondiente aplicación clínica. Rudd et al, (1986), Department of the Air Force (1991), Gregoret (1997), Okeson (2003).

Revisión de literatura

Los libros clásicos de Anatomía Dental, Black, (1902), Diamond, (1952), Zeisz, (1959), Cantisano (1963), Pagano, (1965), Wheeler (1969), Tylman (1970), Kraus (1972), Asturias (1973), Ashley R (1979), García, (1979), Ash (1986), Scibilia (1991), Department of the Air Force (1991), Woelfel et al (1998), Figun et al (2001), Rosenstiel (2006), presentan de manera ordenada y en capítulos separados los contenidos morfológicos, las descripciones anatómicas de las piezas dentales, las funciones individuales, las clasificaciones por segmentos y ninguno de ellos aborda el presente tema que es de vital importancia como procedimiento de laboratorio con diferentes aplicaciones; por ejemplo, la reconstrucción oclusal en un procedimiento protésico o restaurativo, el análisis del encerado con fines ortodónticos Gregoret (1998), Hoppenreijs (1996) o de uso quirúrgico o finalmente gnatológico. Actualmente, se pueden obtener restauraciones dentales con la ayuda de las computadoras, Luthardt, (2002) que incorporan el detalle de la anatomía oclusal, pero no recogen la información de la oclusión implícita en ella.

Las consideraciones biológicas en las relaciones cuspídeas son: en la clase I de Angle, las bucales de las piezas posteriores mandibulares y las palatinas de las maxilares ocluyen con la fosa opuesta o rebordes marginales Shillingburg (1979), Gregoret (1998), Okeson (2003), Zarb (2005), manteniendo la distancia entre ambos maxilares y estableciendo de este modo la dimensión vertical de oclusión Harper (2000). Las relaciones oclusales que se establecen en cada una de ellas, identifican si es hacia mesial o a distal donde se observa el contacto dentario Ash (1986), Okeson (2003), las contenciones céntricas, son aquellas superficies que involucran la cima cuspídea (bucal o lingual, dependiendo de la oclusión dental) y las fosas o rebordes marginales Ramfjord, Shillingburg (1979).

La función de los contactos oclusales es mantener las piezas en su posición vertical Harper (2000), conservando la curva de Spee, el plano oclusal, la curva de Wilson, Okeson (2003),

Las relaciones de contactos oclusales, en la boca de un paciente, pueden ser valoradas según el concepto de formación y capacitación de la oclusión mutuamente protegida que lleva de manera implícita lo siguiente: las piezas dentales posteriores protegen a las doce piezas anteriores ante fuerzas verticales y éstas a las posteriores ante fuerzas horizontales, por lo que el operador debe discriminar las siguientes situaciones en:

a) Normal, se presenta cuando la boca está en posición de cierre con los contactos en todas las piezas dentales posteriores, de manera bilateral, con poco o ligero contacto dental entre las piezas dentales anteriores, incluyendo el concepto simultáneo de las contenciones céntricas y la dimensión vertical en oclusión.

b) Hiperoclusión, se refleja cuando la superficie a restaurar está contactando con la pieza antagonista y no permite que el resto de las piezas dentales presentes en la boca lleguen a su contacto, lo que altera la dimensión vertical e instaura lo que se conoce como trauma por oclusión. Geramy (2004), Binderman (2005).

c) Infra oclusión, se incluye cuando se restaura la superficie y ésta no llega al contacto con la pieza antagonista, el resto de las piezas dentales presentes en la boca llegan a su contacto, alteran de esta manera la dimensión vertical en esa área y promueven la falta de función y la consecuente sobre erupción dental.

La manera de controlar las contenciones dentales es por medio de los siguientes materiales: Carossa (2000)

1.El shim stock, cuya discriminación está alrededor de 0.0005 décimas de pulgadas (40 micrones).

2.El papel de articular accu-film II (Parkel, USA), que tiene cerca de 40 micrones.

3.Papel de acetato (banda Miller) con 50 micrones.

4.Polvo de estearato de zinc.

Cuando se presenta el caso clínico que no tiene integridad estructural coronal, y se propone restaurar con coronas de cobertura completa (total cerámica o de metal cerámicas) o parciales; todo lo anterior es necesario tomarlo en cuenta, la incorporación de la técnica de encerado dental por adición es a cada quien y a cada gusto. Es decir, las técnicas del encerado, las podemos dividir en dos:

a) Técnica convencional, se construye por secuencia la anatomía dental con los siguientes pasos, los conos principales (cúspides funcionales), los conos secundarios (cúspides no funcionales), planos triangulares internos, incorporación de la anatomía accesoria (rebordes marginales, fosas). Shillimburg (1979), Shillimburg (2000).

b) Técnica gnatológica de encerado oclusal, que es más disciplinada que la anterior y se inicia clasificando el caso según Angle (clase I, II, III), luego se construyen las contenciones (fosas), seguidamente los conos principales (cúspides funcionales); el paso siguiente es el de los conos de las cúspides no funcionales, que se unen a través de los planos internos, los conos principales y las fosas, para integrar los planos internos triangulares, se forman los rebordes marginales y por último se rellenan los espacios internos del encerado. (Niklaus et al, 2001).

Objetivo General

Comparar las técnicas de adición para los encerados dentales en prótesis fija.

Objetivo Específico

Comparar prácticamente las técnicas de encerado por adición convencional y la gnatológica.

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